Dale la vuelta a tu clase
Hablemos de Aprendizaje invertido. El modelo de aula invertida (flipped classroom) nos permite llevar la explicación teórica fuera del salón de clases para aprovechar el tiempo presencial en dinámicas prácticas, debates y resolución de dudas. Hoy te compartiré cómo utilizo Canva para diseñar recursos interactivos que preparan a los estudiantes antes de la clase y hacen que el tiempo presencial sea verdaderamente participativo.
Aula invertida y Aprendizaje invertido
Para iniciar, es necesario distinguir entre dos conceptos que se encuentran relacionados pero que no significan lo mismo: el aula invertida y el aprendizaje invertido.
El aula invertida (conocida en inglés como flipped classroom) es la estructura o el modelo didáctico. En este modelo se invierten los roles tradicionales de la enseñanza. En lugar de que el profesor explique la teoría durante la sesión de clase y deje los ejercicios o la práctica para la casa, el estudiante estudia los conceptos teóricos por su cuenta fuera del aula. Para ello el estudiante consulta los materiales asignados porsu profesor, mientras que el tiempo de la clase se destina a realizar actividades prácticas, resolver dudas, debatir, analizar y experimentar.
Por otra parte, el aprendizaje invertido representa la filosofía pedagógica que respalda la estructura del aula invertida, se trata de crear un entorno dinámico en el cual el estudiante se convierte en el protagonista de su aprendizaje. En este espacio, el estudiante participa, experimenta, debate, intercambia ideas y trabaja de forma colaborativa.
La explicación de este cambio se apoya en el nivel de esfuerzo cognitivo que requiere cada tarea:
Asimilación teórica en casa: Leer información, ver un video o revisar presentaciones requiere de menor esfuerzo cognitivo. Un estudiante puede revisar un video de YouTube, escuchar un podcast o leer diapositivas de forma autónoma. No necesita que el docente esté a su lado para realizar esa lectura.
Práctica y aplicación en el aula: Crear, realizar maquetas, hacer experimentos, resolver ejercicios complejos, analizar y debatir son tareas interactivas donde suelen aparecer dudas. En estas actividades la presencia del docente aporta valor acompañando y retroalimentando.
En la enseñanza tradicional, el proceso ocurre al revés. El profesor imparte una clase magistral transmitiendo información teórica y deja las tareas prácticas para la casa, justo cuando el alumno requiere mayor apoyo.
La inversión del rol docente y la gestión del cambio
Mientras que en la enseñanza tradicional el profesor explica los temas a sus estudiantes que toman notas de forma pasiva, en la metodología invertida el centro es la construcción activa del conocimiento adaptada a las necesidades del estudiante.
La explicación del tema se revisa en casa, antes de ir a clase. De esta forma, el tiempo en el salón se aprovecha para resolver dudas, hacer ejercicios y conversar sobre lo aprendido en grupo.
La arquitectura F-L-I-P: Los cuatro pilares del modelo
El aprendizaje invertido se sostiene en cuatro pilares conocidos por sus siglas en inglés (F-L-I-P):
F – Ambiente Flexible: Los estudiantes aprenden a su propio ritmo. Pueden revisar los materiales las veces que necesiten, desde cualquier lugar y en el momento que les sea más cómodo.
L – Cultura de Aprendizaje: El protagonismo pasa del profesor (que antes hablaba todo el tiempo) al alumno. El tiempo presencial en el aula se usa para hacer actividades prácticas, resolver dudas y trabajar en equipo, mientras que la teoría se revisa de manera independiente.
I – Contenido Intencional: El profesor selecciona cuidadosamente qué temas puede estudiar el alumno solo en casa y cuáles necesitan explicación directa y guía en el salón de clases.
P – Educador Profesional: El profesor deja de ser una simple fuente de información para convertirse en un guía. Durante la clase observa el avance de cada alumno, corrige errores al momento y ajusta las actividades según lo que el grupo necesite.
Cómo repartir las actividades según la Taxonomía de Bloom
En casa (Trabajo Autónomo): Los estudiantes abordan los niveles básicos de la Taxonomía de Bloom (Recordar y Comprender). Revisan materiales introductorios como lecturas breves o videos para asimilar los conceptos principales a su propio ritmo.
En el salón (Trabajo Guiado): Los estudiantes desarrollan los niveles superiores de la Taxonomía de Bloom (Aplicar, Analizar, Evaluar y Crear). El tiempo en clase se dedica a debatir, resolver retos y desarrollar proyectos con la guía directa del profesor.
El flujo de instrucción en tres fases
El flujo de trabajo del aula invertida se organiza en tres fases:
1. Antes de la clase (en casa): El alumno revisa el tema por su cuenta. El profesor le comparte materiales cortos y sencillos como videos, audios, lecturas cortas o imágenes.
2. Durante la clase (en el salón o en vivo): Es el momento de practicar y despejar dudas. Los alumnos hacen trabajos en equipo, participan en juegos educativos, debaten o resuelven ejercicios prácticos juntos.
3. Después de la clase (para cerrar): El alumno responde un cuestionario o hace una pequeña reflexión sobre lo que aprendió. Esto sirve para revisar si entendió el tema y ayuda al profesor a saber dónde darle más apoyo.
Atención a la diversidad mediante el modelo DUA:
En la fase de preparación se recomienda aplicar los principios del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA). Aprovechando la tecnología, el docente puede ofrecer el contenido en varios formatos: un video explicativo, una infografía sintética, un podcast o un documento en PDF. Así, cada estudiante elige el recurso que mejor le funcione para aprender.
Aplicación práctica en Canva: El tablero de tres zonas
Te comparto una plantilla que creé en la Pizarra de Canva para tener todo en un solo lugar. Este espacio se divide en tres partes:
Zona 1: Preparación (Antes de la clase)
Es el lugar donde se ponen los materiales que los alumnos van a revisar en casa: enlaces a videos de YouTube, audios, podcasts o lecturas en PDF.
Para saber cómo van los estudiantes, esta zona tiene dos herramientas muy sencillas:
Muro de dudas: Un espacio donde los alumnos pegan notitas virtuales con sus preguntas mientras estudian. Así, el profesor ya sabe qué temas debe explicar mejor en el salón.
Check – in de compresión: Una escala gráfica donde los alumnos eligen un número del 1 (”No entendí nada”) al 5 (”Entendí todo”) para decir qué tanto comprendieron el tema.
También puedes usar herramientas como Edpuzzle para incluir preguntas breves dentro de los videos y revisar si los alumnos los vieron completos.
Zona 2: Sesión sincrónica (Durante la clase)
Es el espacio central de trabajo colaborativo en tiempo real. En esta zona se realizan discusiones grupales, lluvias de ideas, resolución de casos, actividades en equipo y debates. Los estudiantes agregan sus aportaciones de manera directa.
Zona 3: Cierre y evaluación (Después de la clase)
Canva permite integrar formularios interactivos (ubicados en el botón de Elementos). Estos formularios se configuran con preguntas abiertas, de opción múltiple, casillas de verificación o escalas de calificación. El docente puede consultar las respuestas tabuladas en el apartado correspondiente para evaluar el logro de los objetivos.
Evidencia de impacto y principios de diseño
Usar el aprendizaje invertido trae excelentes resultados en las clases:
Mejores calificaciones: Los alumnos sacan mejores notas y hay menos reprobados.
Más autonomía y trabajo en equipo: Aprenden a pensar por sí mismos, a resolver problemas y a colaborar con sus compañeros.
Mejor ambiente en el salón: 8 de cada 10 profesores notan que los estudiantes participan más y muestran interés desde el primer momento.
Matriz de riesgos y estrategias de mitigación
El aprendizaje invertido no resuelve todo por arte de magia; para que funcione, las actividades deben estar bien planeadas.
Aquí están los problemas más comunes y cómo resolverlos:
Alumnos que se resisten: Algunos estudiantes pueden molestarse por tener que trabajar en casa o pensar que el profesor ya no va a enseñar.
Cómo resolverlo: Haz que el tiempo en el salón sea interesante y explícales con claridad cómo funciona esta forma de trabajo desde el primer día.
Mucho trabajo para el profesor: Crear todo el material desde cero puede tomar bastante tiempo.
Cómo resolverlo: Aprovecha videos y lecturas que ya existen en internet, tambien puedes utilizar la herramienta Gemini Notebook para diseñar presentaciones, podcast, videos, infografias, etc.
Falta de internet o equipo: No todos los estudiantes tienen computadora o internet en casa.
Cómo resolverlo: Permite que descarguen los materiales para verlos sin conexión, apóyalos desde la escuela o entrégales guías e impresiones en papel.
El aula invertida ayuda a aprovechar al máximo el tiempo en el salón. Al revisar la teoría en casa y usar la clase para practicar, platicar y crear cosas nuevas, los alumnos aprenden de verdad.
Además, usar herramientas como la Pizarra de Canva permite tener todo en un solo lugar, lo que facilita el trabajo del profesor y hace que la clase sea más clara y sencilla para todos.
Referencias
- Bernal, D. [Docentes Digitales]. (s.f.). Aula invertida con Canva [Video de YouTube]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=729-Xc78FMU





